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Revolución neolítica
En la imagen, un trigal convive con un generador eólico, muestra de otra revolución tecnológica.
Se denomina revolución neolítica a la primera transformación radical de la forma de vida de la humanidad, que pasa de ser nómada a sedentaria y de economía depredadora (caza, pesca y recolección) a productora (agricultura y ganadería). El término se debe a Vere Gordon Childe (1936) Este proceso tuvo lugar hace más de 9000 años (VIII milenio a. C.) como respuesta a la crisis climática que se produce en el comienzo del Holoceno, tras la última glaciación. En primer lugar afecta a la zona conocida como creciente fértil del Medio Oriente, una amplia zona que comprende desde el noreste de África (Valle del Nilo, en Egipto) hasta el oeste de Asia(zona de Mesopotamia entre los ríos Tigris y Éufrates). Algo más tarde se produjeron cambios similares en la India (ríos Indo y Ganges) y en el Extremo Oriente (ríos Huang Ho y Yangtze en China). La difusión por el resto del Viejo Mundo (Europa, Asia y África) se produce por difusión de estos primeros focos, aunque en algunas zonas se produce localmente la domesticación de animales o plantas autóctonas. De forma autónoma se produce la revolución neolítica en América, con los focos mesoamericano y andino. La difusión de la agricultura y la ganadería por Oceanía en algunos casos es simultánea a la ocupación humana (las migraciones de las islas del Pacífico eran tanto de los grupos humanos como de sus cultivos y ganado) y en otros los usos del suelo continuaron siendo muy arcaicos hasta la llegada de los europeos (aborígenes australianos, en su mayoría cazadores-recolectores, cuya ocupación del continente es muy antigua, quizá desde hace 40.000 años).
[editar] Por qué "revolución" y por qué "neolítica"El término neolítico se utiliza como denominación de un periodo de la prehistoria definido en términos de cultura material. Escolarmente se definía como el periodo en el que se encuentran útiles de piedra pulimentada, frente al paleolítico, en que los útiles eran de piedra tallada. Lógicamente, la integración de esta perspectiva de la tecnología lítica con el proceso descrito por Gordon Childe, y la comparación de lo que a partir de entonces se denomina modo de vida paleolítico (depredador) y el modo de vida neolítico (productor) pasó a ser un tópico cultural y una de las tareas más importantes de la prehistoria y la arqueología como ciencias.´ El término revolución implica un cambio radical, a menudo súbito y hasta violento, y es una de las categorías más utilizadas para describir procesos importantes, y no sólo en las ciencias sociales. Sin embargo, si consideramos una revolución como una acumulación de progresos o avances tecnológicos en una época determinada, tendríamos que convenir que desde el punto de vista cultural o material, el término revolución es un proceso que se desarrolla en el tiempo y que no lo podemos considerar como algo aislado de lo que podríamos considerar como bases o precedentes. Así, el enciclopedismo del siglo XVIII o la Revolución Industrial del mismo siglo no podrían comprenderse sin la Revolución científica del siglo XVII La identificación de una revolución industrial simultánea a la revolución francesa es el precedente que permitió al historiador australiano extender el uso del término a un proceso ya no secular, sino milenario. Se suele considerar que Revolución Neolítica y Revolución Industrial han sido los dos cambios más trascendentales de la historia de la humanidad, y a pesar de no ser acontecimientos de cambio en en el tiempo histórico de corto plazo, merecen el uso del término. Para evitar la palabra "revolución" y su implicaciones, tanto en lo temporal como en su carácter violento, o incluso para evitar comparaciones con el término evolución, algunos autores prefieren utilizar otros términos. Alvin Toffler emplea el término ola como sinónimo de la primera revolución neolítica o revolución agrícola (primera de las tres olas que describe en su libro de anticipación científica La tercera ola).[1] [editar] ConsecuenciasLos cambios ligados a la Revolución Neolítica significaron un enorme progreso en el desarrollo de la Humanidad, la cual comenzó a crecer con mucha mayor rapidez al comenzar a cosechar alimentos que podían conservarse durante bastante tiempo. La necesidad de conservar los alimentos generó el desarrollo de nuevas técnicas y artesanías como la cerámica, la cestería y muchas otras. La aparición de excedentes permitió la especialización y división del trabajo, la aparición del comercio, la acentuación de las diferencias sociales, y con el tiempo, el origen de la Historia. Pero eso sería un proceso posterior denominado revolución urbana, también según el término de Gordon Childe. Tampoco hay que olvidar, que como revolución, la difusión de la agricultura supuso consecuencias violentas, incluso dramáticas:
[editar] Especies vegetalesLos cereales fueron la especie vegetal decisiva para la Revolución Neolítica en la mayor parte del mundo, y siguen siendo la base de la alimentación humana en la actualidad. Centeno, trigo y cebada son originarios de la zona del Creciente Fértil, aunque quizá no fueron las primeras especies vegetales en pasar de la recolección al cultivo (recientemente se han hallado frutos de higuera que demuestran una selección intencionada en la zona de Medio Oriente hace 11.400 años[3] ). Las legumbres, concretamente las lentejas, también tienen un cultivo muy antiguo.
[editar] Especies animalesLa domesticación de animales (a excepción de la del perro, seguramente muy anterior, propia de sociedades cazadoras) fue simultánea a la de las especies vegetales. Las más extendidas hoy, ovino, bovino y caprino, proceden también de la zona del Creciente Fértil. La siguiente, decisiva para el desarrollo histórico, fue la del caballo en las estepas de Asia Central, papel que en otras zonas correspondió a los camélidos (dromedarios, camellos, llamas y alpacas). Cerdos, aves, e incluso insectos (abeja y gusano de la seda) fueron las demás especies importantes. El aprovechamiento controlado de especies de tamaño microscópico (que no pueden considerarse animales) se produjo desde épocas muy tempranas, en las que se daba una biotecnología inconsciente pero eficaz: la ganadería microbiana de fermentos, levaduras y bacterias, que existe desde que existen el pan, los productos lácteos y las bebidas alcohólicas. Algunas de las domesticaciones más recientes en términos históricos fueron la del gato (que se debió a la mutua utilidad para felinos y humanos de su presencia en los graneros del Antiguo Egipto, vulnerables a los roedores) y la del elefante (con fines económicos y bélicos en sus variedades asiática y africana, aunque el uso de esta última se ha perdido desde la Edad Antigua). [editar] Referencias[editar] Bibliografía
[editar] Notas
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